Buena Vidente por Teléfono
Hola a todos. Las casualidades no existen, y si has llegado hasta mí estoy segura de que es por algo. Soy Esmeralda Lago: vidente, tarotista, maestra en reiki y consultora de feng shui.
Me consideran una buena vidente. Mi don es de nacimiento y me apasiona poner esa videncia y mis conocimientos de tarot al servicio de los demás. Soy directa y sincera: te diré lo que veo sin rodeos.
Solo mayores edad. Coste 935: Gratis con tarifa plana, móvil en función de tarifa contratada. Coste 806: Red fija: 1,21€ (IVA incl.) y red móvil: 1,57€ (IVA incl.). + Info en Notas legales .
No sigas buscando: descubre por ti misma por qué tantas personas confían en mí. Te sorprenderé con respuestas claras y rápidas.
Soy una persona seria, amante del esoterismo en general y del reiki, el feng shui y el tarot en particular. Y quiero dejar clara una cosa desde el principio: soy vidente, no bruja. Vidente real de nacimiento, no de esas que se anuncian y dicen serlo.
Una vidente es una persona como cualquier otra con una particularidad: siente y puede predecir ciertos aspectos del futuro que los demás son incapaces de saber. Se nace vidente, no se hace, y eso es clave a la hora de llamar a una buena vidente por teléfono. Lo comparo con la capacidad de tocar un instrumento: quien nace con buen oído solo necesita un poco de atención y cuatro notas para tocar el piano o cantar una canción sin apenas haberla oído dos veces.
La videncia es algo parecido: nací con esa capacidad de visión y con los años la he ido perfeccionando estudiando a fondo cada una de las mancias que domino, para dar aún más detalles sobre cuándo, cómo y por qué va a suceder tal o cual cosa.
Estudié enfermería y estuve muchos años dedicada a esa labor, compaginándola con las consultas. Para una médium es complicado moverse en ese ambiente: los enfermos y sus familias me estimulaban demasiado energéticamente. Me llevo un gran recuerdo de todas las personas a las que tuve la suerte de ayudar. Al final di un paso más y empecé a hacer consultas de tarot por teléfono, porque así mi don podía llegar a mucha más gente sin renunciar a ayudar a nadie.
Maestra tarotista por teléfono
Las consultas de tarot por teléfono son igual o más efectivas que las presenciales. No tengo pistas sobre ti, y es ahí donde se demuestra que soy una buena vidente por teléfono: solo dime tu horóscopo y tu edad y sabré qué te preocupa. No me des más información; una buena vidente debe saber canalizar tu energía. Y no tengo gabinete: atiendo las consultas personalmente.
¿Son todas las tarotistas por teléfono buenas?
Siento decirte que no: por desgracia en este mundo hay de todo. Para un tarot telefónico bueno y fiable hay que ser primero buena vidente y, segundo, saber canalizar esa energía para que a través del teléfono quede todo claro: respuestas concisas, directas y reales. Mis predicciones se cumplen en el 95% de los casos, y te diré la verdad aunque no sea lo que te apetece oír; sé que a la larga me lo agradecerás.
¿Qué baraja de tarot uso?
Depende de la pregunta. Si la consulta es compleja suelo usar varias para ser lo más concreta posible y dar más detalles. Siempre usaré la baraja que me permita darte respuestas más fiables.
¿A qué número debo llamar?
Si quieres una consulta por tarjeta o visa, marca el 935 439 746. Y si prefieres hacerla por 806, el 806 477 518.
¿Por qué necesito saber tu horóscopo?
Porque soy astróloga y, más allá del horóscopo en sí, puedo consultar tu carta astral si lo deseas (eso ya es opcional). Sé que mi videncia puede ayudarte y sé que no estás leyendo esto por casualidad.
¿En qué tema soy más certera?
Todos los temas me gustan, pero si tuviera que elegir diría que me encantan las tiradas relacionadas con el amor. Es la fuerza que mueve el mundo. He creado una tirada especial para el amor que he ido perfeccionando con el tiempo, donde doy detalles, fechas y describo situaciones muy concretas.
¿Estás cansado de llamar y perder dinero?
Tema peliagudo. Muchos de quienes me llaman me cuentan que se han sentido engañados por otros que decían ser buenos videntes, y han perdido dinero, tiempo e ilusiones. Eso no te sucederá conmigo: ponme a prueba. Mi videncia es natural, de nacimiento, y en mis consultas me entrego al cien por cien hasta averiguar qué está ocurriendo.
¿Por qué no tengo gabinete?
Muy sencillo: no tengo gabinete de tarot porque me gusta el trato personal. Eso sí, colabora conmigo una vidente muy buena, también especializada en atender por teléfono, y cuando no puedo atender yo sé que ella te atenderá igual de bien. Y si prefieres hablar conmigo, puedes pedir cita y te atenderé lo antes posible.
Elige aquí tu bono y empieza la consulta:
Vidente por teléfono
Una buena vidente por teléfono es la que, como yo, no hace preguntas para sonsacarte. Puede saber de ti, de la persona por la que consultas o de la situación concreta que va a acontecer sin preguntas previas.
Como siempre digo: la vidente nace, y quien lo es puede pasar consulta presencial o telefónica y saber en la distancia qué va a suceder. ¿Nunca te ha pasado pensar en alguien a quien hace tiempo que no ves y que justo te llame? Eso es una premonición, una videncia puntual. No creo que lo que yo hago sea tan extraño: sé manejar las cartas y distintas mancias y, sí, tengo esa facultad especial para saber qué va a suceder, uniendo la videncia de nacimiento a lo que he aprendido en los más de 25 años que llevo ejerciendo.
¿Es mejor llamar a una vidente o ir a su consulta?
En mi caso me resulta indiferente: soy igual o mejor vidente por teléfono que en persona. Cierto es que por teléfono resulta mucho más sencillo averiguar en pocos minutos si una vidente es buena, porque no tiene las pistas que le dan tu cara, tu manera de vestir o cualquier gesto que pueda interpretar.
Quien solo con tu fecha de nacimiento, tu edad y tu pregunta — y en muchos casos ni eso — sabe cuál es tu problema y qué pasará con él, esa vidente es realmente buena. Te invito a que en cinco minutos me pongas a prueba: si no acierto, puedes colgarme.
Dirás que hay muchísimas videntes en internet, que ahora todo el mundo es vidente. Por desgracia hay mucho engaño y es fácil caer en la trampa de personas sin escrúpulos que, sin dar la cara, te dicen lo que quieres oír. Lo que me diferencia de ellas es mi trayectoria y los años que llevo atendiendo. Tengo la humildad y el sentido común de reconocer cuando no veo algo, porque no todos los días tengo esa capacidad al cien por cien; esos días directamente no paso consulta. La verdad, aunque duela, siempre es mejor que una mentira piadosa.
¿Qué debes esperar antes de llamar?
Cuando llamas a una vidente y no le ves la cara, hay cosas que debes tener muy en cuenta:
- Que sin hacerte preguntas previas te describa la situación que estás viviendo.
- Que responda a tus dudas y que tenga sentido para ti lo que te dice.
- Que no se ande por las ramas ni te haga perder el tiempo.
- Que con el tiempo sus predicciones resulten certeras.
Y por tu parte: sé claro en tu pregunta y, si vas a preguntar por alguien concreto, házlo directamente pero sin especificar qué tipo de relación tenéis. Puede ser un hermano, un primo, un amigo o una pareja: que sea la vidente quien te diga qué está pasando y qué vínculo os une.
Y si a estas alturas te preguntas si existen las videntes buenas por teléfono, te diré que sí, rotundamente. Cuesta encontrarlas, pero las hay.
¿Cómo sé que es una vidente buena y no una charlatana más?
- Apenas hay malas críticas sobre ellas en internet. Ojo: la envidia y la competencia desleal están en todos los gremios, pero normalmente no encontrarás nada negativo con fundamento.
- Están reconocidas en el sector y, normalmente, alguien te ha hablado antes de ellas y de sus aciertos.
- No se autopublicitan: su clientela es de hace años y la gente las recomienda. Tienen web, claro, pero no pagan publicidad.
- No pierden el tiempo en foros desprestigiando a otras supuestas videntes: se dedican a dar luz y paz a quien llama angustiado.
- No tienen miedo a la competencia, porque no necesitan más publicidad que sus aciertos.
- No intentan liarte: van al grano. Saben que si llamas es porque lo estás pasando mal, y nunca juegan con eso.
- Pueden demostrar que llevan años pasando consulta. No aparecen de la nada, y no tienen por qué haber salido en televisión.
Hay tanto engaño que no me extraña que mucha gente me llame desesperada y desencantada. Por eso escribo estas líneas: para que sepas diferenciar el trigo de la paja y no pierdas la esperanza de que existen videntes buenas de verdad, igual o mejores que las que pasan consulta presencial.
Videncia telefónica
La mejor manera de identificar a una buena vidente, aunque parezca mentira, es por teléfono: en menos de cinco minutos se sabe si una persona es realmente vidente o quiere tomarte el pelo.
Y hay ventajas. En una consulta telefónica sueles estar mucho más relajado que en una presencial, porque preguntas sin tapujos y sin filtros lo que de verdad te angustia. Es habitual que a la consulta presencial se acuda acompañado de una amiga, de la madre o de la pareja, y entonces no se puede decir ni preguntar según qué. Por teléfono se va directo a lo que duele. Además, así pones a prueba a la vidente: si de entrada te hace muchas preguntas, empieza a hablar y cae en contradicciones, ya sabes.
Un consejo antes de la consulta
Siempre aconsejo que antes de la consulta medites un poco o, en su defecto, te relajes todo lo que puedas, respires hondo y te calmes, para que mis predicciones y mi canal de videncia puedan atravesar sin problemas la angustia que a veces interfiere.
Las consultas son siempre secretas y anónimas. No des jamás datos más allá de tu nombre o tu fecha de nacimiento: información la justa, y que sea la vidente quien hable, no tú.
¿Existen las videntes buenas de verdad?
Las hay, pero como todo en la vida cuesta encontrarlas. Si has llegado hasta mí creo que es por algo: nada pasa por casualidad. No busco que me hagas una consulta, solo advertirte y explicarte cómo no caer en manos de quien puede jugar contigo y con tus sentimientos.
Crecí en una familia donde esto no era extraño: mi capacidad es heredada, la tenían mi bisabuela, mi abuela y mi madre. Soy, por tanto, una vidente real de nacimiento. He tenido además la suerte de canalizar mi facultad junto a videntes buenas de verdad que me ayudaron a dar forma a mis visiones y a mis sensaciones para poder ofrecer detalles y fechas concretas, que es lo que más me pide la gente.
Videntes buenas ha habido a lo largo de toda la historia: todos conocemos a alguien de fama en un pueblo perdido, en la época de nuestros abuelos, que nada tiene que ver con el boom tecnológico. No es un fenómeno surgido con la crisis, aunque muchos se aprovechen de ella. En mi caso, desde que nací vi pasar mucha gente por casa de mi abuela haciendo consultas de tarot, usando la baraja española, leyendo los posos del café o usando el péndulo.
¿De verdad crees que las videntes buenas salen en televisión a participar en programas donde todo el mundo puede burlarse de ellas? La videncia es algo muy serio, que hay que tratar con muchísimo respeto y no haciendo el ridículo.
Y no confundas a las videntes buenas con las «brujas» que dicen hacer embrujos de amor infalibles o conjuros de todo tipo: una vidente es alguien que puede ver y adelantarse a los acontecimientos, no alguien que modifica el futuro a su antojo. Esa actividad es totalmente denunciable, y te pido por favor que lo hagas si has caído en las redes de alguien así.
Un poco más sobre mí
Tuve el privilegio de nacer en un pueblecito rodeado de montañas y crecí en contacto directo con la naturaleza. Paseaba entre árboles casi a diario y eso me dejaba mucho tiempo para conectar conmigo misma. En ese momento no sabía que lo que estaba haciendo es lo que ahora llamamos meditación.
En esas caminatas me daba tiempo a encontrar soluciones a lo que me preocupaba: tenía una voz interna que me indicaba qué hacer, aunque no supiera muy bien de qué forma llegaba esa información. Con el tiempo comprendí lo que ocurría: tenía el don de la videncia, el de poder adelantarme a los acontecimientos.
¿Por qué sabía cosas que iban a pasarle a alguien que apenas conocía? Durante un tiempo no entendía nada, pero después empecé a disfrutar de ser buena vidente y de poner mi videncia al servicio de los demás. Te envío un abrazo cargado de energía positiva, y espero haberte ayudado un poquito a la hora de buscar una vidente por teléfono.
Opiniones sobre la vidente Esmeralda
«Esmeralda es una muy buena vidente por teléfono. Después de gastarme mucho dinero en otras personas, me hablaron de ella y pude comprobar que la videncia telefónica existe. Gracias, guapa, por haber estado ahí y abrirme los ojos.»
«Me decidí a llamar a Esmeralda porque mi hermana había consultado con ella y se quedó de piedra. No creía en la videncia telefónica y, si me apuran, ni en nadie, pero Esmeralda realmente es muy buena vidente por teléfono.»
«Gracias, Esmeralda, por ayudarme en el momento en el que me encontraba y por decirme la verdad, aunque entonces me doliera mucho. Sé que fue lo mejor para mí y años después te lo quiero agradecer. De las videntes por teléfono que he consultado, fue la que más detalles y fechas concretas me dio, y por eso la recomiendo.»
«Bendita seas, Esmeralda. Al principio no creía en esto y me convenciste desde el primer momento: no tuve que decirte nada, me lo dijiste todo tú, y además con detalles y fechas que se han cumplido.»
«Eres la mejor vidente por teléfono que he conocido, y he probado varias. Me has dado datos que solo yo conocía. Soy la chica que te llamó el otro día para preguntarte por su madre: quería decirte que se ha cumplido lo que me dijiste, y además el día que dijiste.»
«De las videntes por teléfono que se anuncian no me fío nada. A ti te conozco desde hace muchos años, ya nos vimos en consulta cuando pasabas presencial, y me lo aciertas siempre todo. Gracias por tu sinceridad y por el amor que desprendes.»
«La mejor vidente por teléfono que he consultado. Sigo alucinado. De lo que me has dicho de mi pasado me has acertado casi todo, y me sorprende que la videncia telefónica sea así de rápida.»
«Me dejas siempre alucinada, y destaco sobre todo tu nobleza y tu humildad, y el chute de energía positiva que me das cada vez que te llamo. Eres la mejor vidente que conozco.»
Ponme a prueba en cinco minutos
Si no acierto, puedes colgarme.
Solo mayores edad. Coste 935: Gratis con tarifa plana, móvil en función de tarifa contratada. Coste 806: Red fija: 1,21€ (IVA incl.) y red móvil: 1,57€ (IVA incl.). + Info en Notas legales .